Después de hacer los deberes en el curso sobre blogs en el cap e insertar las florituras de los post anteriores, cambio de registro, para apuntar algunas cuestiones profesionales más profundas, dejando otros temas menos densos para el blog de mi colegio (Ver post del 19 de Abril y enlaces).
El final de curso está cerca y hay que decidir sobre los libros de texto para el próximo curso. Después de siete cursos de tener que utilizar los libros de texto que otros compañeros, incluso ya jubilados, eligieron, se presenta la posibilidad de cambiarlos pero no va a ser fácil. La situación me lleva a tener una charla con la la dirección del centro sobre el tema. Ya en casa reflexiono sobre ello con la idea de presentar por escrito mi propuesta en el centro:
LIBROS DE TEXTO: ¿UNA
CUESTIÓN DE CAMBIO DE EDITORIAL?
A raíz de la discusión, o intercambio de opiniones que hemos
tenido hoy en el despacho de la dirección del colegio mi cabeza no para de dar
vueltas a las muchas cuestiones que allí se han vislumbrado.
Esta reflexión escrita pretende clarificarme y ayudar a
entender mis opiniones sobre la utilización de lo libros de texto en nuestras
clases.
Ante todo quiero contestar a la pregunta con la que inicio
este documento y mi respuesta es clara: NO. El tema principal sobre los libros
de texto no está en utilizar una editorial u otra. Para mí, la decisión
realmente importante sería si utilizar o no libros de texto en clase y qué
materiales pueden sustituir a dichos libros de texto. Pero antes leamos algunas
opiniones sobre este tema:
“En los libros de
texto encontramos el concepto de cultura como entidad ya organizada, que existe
en el mundo exterior y que el alumno asimila gradualmente todos los días…El
programa está dividido en porciones y bocaditos bien preparados en los
distintos capítulos o temas…El educador no tiene más que atenerse a las instrucciones
de la dosis y todo queda resuelto” (El
país herrado. M. Lodi.1977)
“Los libros de texto,
dada la selección de los temas que lleva a cabo así como la forma en que los
presentan a base de estacar en recuadros lo que de verdad merece la pena
estudiar, olvidan que los centros de enseñanza no son instituciones para la
reproducción “magnetofónica” de la cultura sino que su objetivo prioritario es
tratar de contribuir a la reconstrucción
crítica de la realidad.” (Globalización
e interdisciplinariedad: el currículum integrado. J Torres.1994)
“Ante los libros de
texto como opción selectiva de la cultura, al alumnado lo único que le resta
por hacer es tratar de memorizarla y reproducirla, si de verdad está interesado
en aprobar…Una exhibición de los contenidos culturales de esta manera no
favorece nada esa pretendida formación crítica que tanto las directrices
oficiales como los objetivos de los propios maestros quieren promover” (Torres 1994)
“Las aulas dominadas
por los libros de texto corren el peligro de quedar reducidas a ser lugares
donde solo se corrigen ejercicios, deberes. Existe el riesgo de desplazar el
espacio en el que debe producirse el aprendizaje fuera de las instituciones
escolares.” (Torres. 1994
La escolarización
sostenida por los libros de texto, en el fondo, es un contrasentido, puesto que
en la medida en que en este recurso se encuentra todo lo que cada estudiante
debe recordar si desea aprobar, éstos podrían dejar de ir al centro escolar y
dedicarse memorizar tales libros, con lo que el profesorado estaría de más.
(Torres 1994)
Mis opiniones sobre los libros de texto se fundamentan,
entre otros, en los autores citados, así como en casi treinta años de práctica docente y trato
de ser consecuente con ellas en el aula, a pesar de las dificultades como son
la ausencia de cuestionamiento de estos materiales por parte de los maestros en
general e incluso de las propias familias, que se suelen sentir perdidas si no
hay un libro de texto de referencia en las diferentes áreas. También la idea muy
extendida y aceptada de que facilitan el
trabajo o la falta de seguridad que se puede sentir al trabajar sin ellos.

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